Puede que lleves ya un tiempo creando cosmética natural a partir de fórmulas que encuentres en Internet.
Eso está genial, pero llega un punto en el que te das cuenta de que quieres algo más.
No te vale con seguir copiando recetas, esperando que esa sea justo la que tu piel necesita, sino que quieres saber adaptar esas recetas a las necesidades que tiene tu piel.
Así evitas seguir perdiendo el tiempo buscando “la receta ideal” y empiezas a crearla tú misma a partir de una base.
Si estás en ese punto, sigue leyendo porque te voy a explicar cómo formular.
¿Qué significa realmente formular cosmética natural?
Formular cosmética natural significa crear un producto cosmético desde cero con una clara intención.
No se trata de copiar una receta para crear cualquier crema, sérum o bálsamo, sino entender esa receta para ser capaz de adaptarla a las necesidades de tu piel o la de tus clientas.
Formular te permite tomar decisiones sobre el tipo de producto, las necesidades de la piel o los ingredientes a utilizar, de forma que usando esa receta de base puedas crear la que realmente necesitas tú.
Porque una fórmula funciona cuando cada ingrediente de ésta tiene una razón para estar ahí, según el objetivo que tú estés persiguiendo.
¿Qué necesitas aprender para empezar a formular desde cero?
Puede que en estos momentos pienses que formular es algo complejo y que no vas a ser capaz, pero, aunque no te conozca personalmente, sé que no es así.
No necesitas aprenderlo todo de golpe, necesitas empezar y entender las bases para avanzar con criterio.
Así que, vamos a empezar por lo básico, lo que necesitas para aprender a formular desde cero.
Conocer las necesidades de la piel
Antes de pensar en ingredientes y ponerte a añadir cualquiera que esté de moda en estos momentos, tienes que pensar en la piel para la que vas a formular.
Cada piel tiene unas necesidades diferentes y eso en lo que debes pensar antes de ponerte a hacer nada.
Para ello, hazte estas preguntas:
- ¿Qué tipo de piel quiero cuidar?
- ¿Cuál o cuáles son las necesidades de esa piel?
- ¿Qué tipo de producto tendría más sentido?
Entender la función de cada ingrediente
Ahora que ya tienes claro cuáles son las necesidades de la piel para la que vas a formular hay que entender bien qué ingredientes son buenos para ella.
Cada ingrediente tiene una función y necesitas saber qué hace dentro de una fórmula para evitar que al cambiar algo, cambie todo el cosmético.
Hay muchos ingredientes que puedes utilizar, no te abrumes. Descarta todos los que no tengan que ver con las necesidades de la piel y analiza el resto para escoger el más adecuado.
Aprender sobre porcentajes, compatibilidades y pH
Puede que este punto te intimide, pero es uno de los más importantes si quieres evitar que tu cosmético natural acabe en la basura.
Cada ingrediente tiene un porcentaje de uso recomendado y unas condiciones concretas en las que funciona mejor.
Algunos pueden tener dosis máximas o un rango de pH concreto.
No necesitas convertirte en experta en química para empezar, pero sí debes tener en cuenta:
- Cuánto porcentaje puedes usar de cada ingrediente en una fórmula
- Qué ingredientes pueden funcionar juntos y cuáles pueden generar problemas por incompatibilidad
- Qué pH utilizar para evitar que afecte a la estabilidad y conservación del producto, especialmente en fórmulas con base acuosa
El orden correcto para formular cosmética natural desde cero
Una de las mejores formas de aprender a formular cosmética natural es seguir un método.
Por ello, te voy a compartir el mío para que lo tengas de referencia y te sirva para crear tu propia cosmética natural.
Paso 1. Determina el tipo de cosmético
Lo primero es pensar qué tipo de cosmético quieres formular.
Piensa qué es realmente lo que quieres: ¿una crema?, ¿un sérum?, ¿un tónico?, ¿un limpiador?
Cada tipo de fórmula tiene una estructura diferente y va a condicionar los siguientes pasos, por eso empezamos por aquí.
Si estás empezando desde cero, lo más recomendable es trabajar con fórmulas sencillas que te permitan entender la estructura de ese cosmético sin añadir demasiadas variables.
Paso 2. Definir el tipo de piel
Una vez tienes claro qué cosmético vas a hacer, toca pensar para qué piel vas a hacerlo.
Cada piel tiene unas necesidades:
- Una piel seca necesita hidratación profunda y humectantes.
- Una piel grasa necesita regular con ingredientes sebo reguladores.
- O una piel sensible puede no tolerar ciertos ingredientes y necesitará calma y protección de su barrera cutánea.
Cuanto mejor entiendas la piel para la que formulas y sus necesidades, más fácil te será tomar decisiones en los siguientes pasos.
Dedícale tiempo a estudiarla bien sobre todo si es la primera vez que formulas para ese tipo de piel.
Paso 3. Escoger el objetivo de la fórmula
El siguiente paso es concretar el objetivo, eso que quieres conseguir al aplicar tu fórmula en la piel para la que vas a formular.
Céntrate en aquello que realmente quieres conseguir, porque cuando intentas meter demasiados objetivos en una misma fórmula es más fácil acabar con un cosmético sobrecargado y poco coherente.
Sé que hay muchos cosméticos comerciales que te prometen muchas cosas, pero seguramente hayas usado alguno de ellos y hayas visto que no cumplían, así que quítate esto de la mente.
Elige tu objetivo principal:
- Hidratar
- Nutrir
- Calmar
- Limpiar
- Equilibrar
- Reforzar la barrera cutánea
- Reducir manchas
- Aportar luminosidad
Lo que tú consideres que realmente necesita esa piel.
Esto te ayudará a descartar muchos ingredientes que no tendrán sentido ya en tu fórmula.
Paso 4. Seleccionar los ingredientes
Ahora sí, toca seleccionar los ingredientes que vas a utilizar en tu fórmula.
Esos que realmente te van a ayudar a conseguir el objetivo marcado.
En este punto, pregúntate:
- ¿Qué ingredientes necesito para construir la base de mi fórmula?
- ¿Qué ingredientes me ayudarán a conseguir la textura que busco?
- ¿Qué principios activos tienen sentido para conseguir mi objetivo?
- ¿Qué conservantes necesito?
Todos esos ingredientes que no aparezcan en ninguna de estas cuatro respuestas quedan fuera de tu fórmula.
Créeme, es mejor centrarte en los ingredientes que realmente necesitas a añadir una lista eterna de ingredientes “por si acaso”.
Paso 5. Ajustar porcentajes, cantidades y condiciones de formulación
El último paso es ajustar la fórmula para que tu cosmético natural funcione correctamente.
Para ello, responde a estas preguntas:
- ¿Qué porcentaje necesita cada ingrediente de los seleccionados?
- ¿Estoy respetando la dosis recomendada?
- ¿El principio activo necesita unas condiciones concretas?
- ¿El conservante funciona en el pH de esta fórmula?
- ¿La textura final tiene sentido para el tipo de producto y piel?
A veces un pequeño cambio puede modificar la textura, la estabilidad, el pH o la sensación del cosmético en tu piel.
Si quieres profundizar en estos 5 pasos tengo un curso gratuito en el que te enseño cómo tomar decisiones con ejemplos reales.
Puedes acceder aquí a mi curso gratuito de Primeros pasos para formular cosmética facial.
Entonces, ¿por dónde empiezo?
Si estás empezando a formular esta es la duda que más os suele frenar, el no saber por dónde empezar.
Así que te dejo algunas recomendaciones para iniciarte:
- Elige un tipo de producto sencillo.
- Define el tipo de piel para la que quieres formular.
- Escoge un único objetivo.
- Selecciona unos pocos ingredientes para crear una fórmula simple.
- Ajusta porcentajes, pH, conservación y proceso de elaboración.
Se suele pensar que una fórmula simple con pocos ingredientes no es efectiva, pero eso no es así.
Si escoges bien tus principios activos, puede ser igual de efectiva que cualquier fórmula más compleja.
Preguntas frecuentes sobre aprender a formular cosmética natural
Para terminar este artículo quiero compartir contigo algunas dudas frecuentes.
¿Cuánto tiempo se tarda en aprender a formular cosmética natural?
Depende de muchas cosas.
Tu camino no va a ser el mismo que el de otras personas porque depende del tiempo que le puedas dedicar, el nivel al que quieras llegar o tu punto de partida.
Lo importante es entender que esto es un proceso, necesitas empezar a formular tu propia cosmética para ir aprendiendo cada vez más.
Y si quieres aprender de la mano de una experta como yo, recuerda que tienes disponibles diferentes formaciones en mi Escuela de Cosmética Facial Natural.
¿Qué fórmula es mejor para empezar?
Sé que esperas que aquí te dé una única opción, pero realmente no hay una “mejor fórmula” para empezar.
Lo que sí te puedo recomendar es que empieces con fórmulas sencillas para ir subiendo poco a poco de nivel.
Fórmulas que no tengan muchos ingredientes para entender mejor el papel de cada uno en el cosmético final.
Para ello, puedes empezar con algunas de las fórmulas que tienes disponibles en mi blog o en mi canal de YouTube.
¿Se puede aprender a formular cosmética natural sin tener conocimientos en química?
Sí, no necesitas ser química para empezar a formular cosmética natural, pero sí aprender algunos conceptos técnicos básicos que te permitirán entender el pH, los porcentajes, la función de un conservante o la estructura de la fórmula, entre otras cosas.
Formular cosmética natural no es solo mezclar ingredientes, es crear productos coherentes y con criterio.
Algo que se aprende paso a paso, y tú estás en el lugar correcto para empezar.
