Si estás pensando en crear cosméticos con ácido azelaico has dado con el artículo correcto.
A diferencia de otros principios activos que actúan principalmente sobre un único objetivo, este ácido tiene diferentes propiedades que lo hacen interesante si la piel para la que vas a formular tiene tendencia acneica.
Así que, si es tu caso, te cuento qué es el ácido azelaico exactamernte y para qué sirve. Además, te explico en base a mi experiencia como doctora en química y directora de los cursos de cosmética natural de la escuela cómo incoporarlo a tu rutina.
Qué es el ácido azelaico y de dónde se obtiene
El ácido azelaico es un ácido natural que se encuentra en cereales como el trigo, la cebada y el centeno.
Pertenece al grupo de los ácidos dicarboxílicos y es un antibacteriano tópico que tiene acción comedolítica y antiinflamatoria.

Por lo tanto, será interesante utilizarlo en tus cosméticos naturales si quieres formular para un piel con tendencia a desarrollar granos y puntos negros o buscas mejorar determinadas hiperpigmentaciones.
Beneficios del ácido azelaico para la piel y para qué sirve
El ácido azelaico tiene diferentes beneficios para tu piel, pero los más destacados son:
Combate el acné
Al tener propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias ayuda a reducir la proliferación de bacterias en los poros y a disminuir la inflamación asociada al acné.
Reduce el sebo o exceso de grasa de la piel
Reduce el exceso de grasa de la piel y evita la obstrucción de los poros.
Para que sea efectivo te recomiendo que forme parte de una rutina coherente, usado con limpiadores como esta receta de limpiador para piel con acné, formulada para acompañar bien al ácido azelaico sin sobrecargar la piel.
Y, si estás formulando para una piel con tendencia acneica, tampoco deberías elegir o descartar ingredientes únicamente porque hayas leído que son «comedogénicos». Qué significa comedogénico en cosmética natural es un concepto que necesita bastante más contexto del que suele dársele antes de descartar un ingrediente solo por esa etiqueta.
Reduce manchas y rosáceas
Interfiere en procesos implicados en la producción de melanina, entre ellos la actividad de la tirosinasa, por lo que puede ayudar a reducir determinadas hiperpigmentaciones, como el melasma o las marcas postinflamatorias.
Eso sí, ten en cuenta que no elimina cualquier mancha, antes de usarlo en tu cosmético natural es necesario que entiendas cómo se produjo la mancha o hiperpigmentación que quieres reducir y qué necesita.
Por ejemplo, una receta de crema facial despigmentante con niacinamida plantea otro enfoque para trabajar las manchas, complementario al del ácido azelaico.
Gracias a su acción antiinflamatoria, el ácido azelaico puede ayudar a reducir las lesiones inflamatorias asociadas especialmente a la rosácea papulopustulosa.
La rosácea es una afección dermatológica crónica que puede presentarse de formas diferentes, así que, si este es tu caso, te recomiendo consultar con un profesional de la dermatología antes de plantear un tratamiento.
Es antioxidante
Protege la piel del estrés oxidativo causado por los radicales libres, por lo que puede contribuir a proteger la piel frente al daño oxidativo.
Mejora la textura de la piel
Su acción sobre la queratinización ayuda a evitar la acumulación anormal de células dentro del folículo, por lo que puede contribuir a mejorar una textura irregular y la presencia de comedones.
Cómo incorporar el ácido azelaico en tu rutina facial natural
Antes de introducir el ácido azelaico en tu rutina facial conviene revisar qué productos y principios activos tienen el resto de tus cosméticos y si puede haber algún problema con ellos.

Si no existen incompatibilidades ni la combinación de todos los activos resulta excesiva para tu piel y la barrera cutánea, lo ideal es que empieces a utilizarlo de manera progresiva.
Como ocurre con otros principios activos, tu piel no está acostumbrada a usarlo, por lo que puede irritarse si de repente pasas a utilizarlo todos los días. Mejor empieza en días alternos y según la reacción de tu piel, aumenta o disminuye la frecuencia.
Además, debes evitar el contorno de ojos, las mucosas y las zonas irritadas.
Y después de su aplicación, te recomiendo dos cosméticos:
- Una protección solar adecuada en el caso de que lo uses por la mañana, especialmente si tu objetivo es reducir manchas o marcas del acné.
- Una crema hidratante, como esta receta de crema facial con ácido hialurónico, pensada para reforzar la barrera cutánea tras el tratamiento.
En el caso de que sientas ardor intenso, descamación, inflamación o un empeoramiento evidente de tu piel, suspende su uso y analiza qué está produciendo esa reacción.
Puedes tener una ligera irritación inicial, pero no deberías asumir que una irritación importante es algo que tienes que soportar hasta que la “piel se acostumbre”.
Con qué ingredientes no debes mezclarlo
Como te decía antes, necesitas analizar el resto de tus cosméticos para saber si puedes utilizarlos en la misma rutina o no.
Incluso si estás pensando en crear un cosmético con este ácido y otros ingredientes, antes de ponerte a mezclar cosas, necesitas conocer las incompatibilidades que puede tener.
En el caso de la rutina, es compatible con niacinamida, ácido hialurónico, retinoides, ácido salicílico, ácido glicólico o peróxido de benzoilo.
Ten especial cuidado con los ácidos exfoliantes (como el glicólico o el salicílico) y los retinoides, sobre todo si tienes la piel sensible, deshidratada, con rosácea o estás empezando a incorporar alguno de estos ingredientes en tu rutina facial.
En este caso, puedes usar el ácido azelaico por la mañana y el retinoide o exfoliante por la noche, por ejemplo.
Formula con ácido azelaico de manera natural
A la hora de formular con ácido azelaico tienes que tener en cuenta que su baja solubilidad en agua puede dificultarte su incorporación y favorecer la aparición de cristales o grumos en tu cosmético, incluso que se produzca una distribución poco uniforme.
Además, debes añadirlo en la concentración adecuada, porque aumentarla podría significar picor, sequedad o irritación.
Por último, necesitarás también diferenciar entre el ácido azelaico puro y los derivados del ácido azelaico.
Si utilizas un derivado, pueden presentar una mayor facilidad a la hora de incorporarlo o unas propiedades distintas. Es decir, no puedes pensar que son equivalentes.
El curso de principios activos en cosmética natural te da las bases para combinarlos con seguridad y sin dejarte nada al azar.
En mis años formulando y enseñando cosmética natural, el ácido azelaico es uno de los activos que más satisfacción da ver funcionar bien, precisamente porque actúa en varios frentes a la vez sin ser tan agresivo como otros exfoliantes. Aun así, no es un ingrediente para usar «porque sí»: su eficacia depende de la concentración, de cómo lo combines con el resto de tu rutina y de que respetes los tiempos de adaptación de tu piel.
Si tienes dudas sobre cómo introducirlo en tus formulaciones o quieres entender mejor su comportamiento junto a otros activos, es justo lo que trabajamos en el curso de principios activos en cosmética natural.
