En cosmética natural hay muchos ingredientes interesantes para tus cosméticos y la manteca de karité es uno de ellos.
Es más, seguramente cuando empezaste a interesarte por la cosmética natural es uno de los primeros que conociste.
Pero antes de lanzarte a usar la manteca de karité, o cualquier otro ingrediente, necesitas conocer sus propiedades, saber cuándo es interesante utilizarlo, saber qué cantidad utilizar y entender la fórmula en la que va a estar.
Así que, te voy a hablar más sobre este ingrediente para que puedas conocerlo y empezar a tomar decisiones con criterio.
¿Qué es la manteca de karité y qué propiedades tiene?
La manteca de karité es una grasa vegetal que se obtiene de las semillas de un árbol originario de África y uno de los ingredientes que merece la pena conocer si estás empezando a formular cosmética natural por su versatilidad.
En cosmética natural se utiliza fundamentalmente como ingrediente emoliente y acondicionador de la piel debido a su composición lipídica.
En la práctica esta manteca ayuda a suavizar tu piel y aporta una sensación más confortable, especialmente si estás formulando productos para pieles secas o zonas que tienen a ser ásperas.
Habrás escuchado o leído que también es un ingrediente interesante para mantener la piel hidratada, pero he de decirte que esto no significa que actúe igual que un humectante como la glicerina o la urea.
Si buscas este resultado puede ser más interesante combinar en tu fórmula ingredientes que ayuden a captar o retener agua junto con otros como la manteca que aporten lípidos y reduzcan su pérdida.
En cuanto a sus propiedades, algunos estudios determinan que es antiinflamatoria.
Y si la buscas en el etiquetado de materias primas o cosméticos la encontrarás principalmente como INCI Butyrospermum Parkii Butter.
¿Cómo usar la manteca de karité según la zona?
Cada parte de tu cuerpo tiene unas necesidades diferentes según:
- El grosor de la piel
- La producción sebácea
- La exposición al exterior
- O el nivel de sequedad
Por eso, vamos a ver cómo deberías utilizar la manteca de karité según la zona del cuerpo en la que vayas a aplicar tu cosmético natural.
Rostro y contorno de ojos
En el rostro la manteca de karité puede incluirse en productos como una crema, un bálsamo o cualquier otro que esté especialmente destinado a pieles que necesitan un mayor aporte lipídico.
Eso sí, tienes que controlar la concentración porque si es elevada puede dar como resultado una textura demasiado pesada o poco agradable para determinadas pieles, como las grasas o con tendencia acneica.
En cuanto al contorno de ojos, puede utilizarse si necesitas aportar emoliencia y confort en el caso de que exista sequedad en esta zona y quieras mejorarla.
Cuerpo, manos y talones agrietados
En estas zonas es donde resulta más fácil apreciar el potencial de la manteca de karité.
Si estás creando una crema corporal puedes utilizar el karité junto a otros aceites, mantecas o emolientes para conseguir diferentes niveles de nutrición y modificar la textura y el acabado final de tu cosmético natural.
Para entender mejor cómo se construye este tipo de producto puedes consultar mi artículo sobre cómo hacer una crema corporal natural y qué debes tener en cuenta al formularla.
En el caso de las manos debes tener en cuenta sus circunstancias particulares.
Solemos lavarlas frecuentemente, usando productos de limpieza, y están constantemente expuestas al frío y las agresiones externas, por lo que es habitual que aparezca sequedad, descamación o grietas.
En estos casos, suele interesar formular teniendo en cuenta la reposición de lípidos, la hidratación y la protección de la piel.
Y, por último, hablemos de los pies.
La piel de los talones puede presentar una sequedad y engrosamiento mucho mayor, por lo que tu estrategia de formulación debe ser diferente.
Aquí tiene sentido combinar el carácter emoliente de la manteca de karité con otros ingredientes que respondan a las necesidades de esa zona.
De hecho, en esta fórmula de crema regenerativa para los pies utilicé manteca de karité con urea, glicerina y oleato de caléndula.
Con esta combinación conseguimos cubrir las necesidades de esta zona.
Contraindicaciones y con qué ingredientes combinarla bien
La manteca de karité está considerada como segura en las condiciones de uso cosmético, pero eso no significa que sea adecuado para todas las personas o fórmulas.
Puede existir una sensibilidad y cualquier producto de tu formula debe evaluarse teniendo en cuenta el conjunto y el uso para el que la has diseñado.
Ten en cuenta que la manteca modifica la fase grasa, la consistencia, la extensibilidad, la absorción y la sensación que deja sobre la piel.
Y que según con qué la combines conseguirás un resultado u otro.
¿Cómo formular con manteca de karité en el curso de Cremas Corporales?
Si quieres formular con manteca de karité sin dudar de cosas como cuánto utilizar o qué otros ingredientes activos sería interesante añadir a tu fórmula, necesitas aprender a tomar decisiones.
En mi curso para formular cremas naturales te enseño a crear desde cero cremas específicas para pies, manos y cuerpo.
Aprenderás a analizar las necesidades de la piel para la que quieres formular, seleccionar las materias primas adecuadas, ajustar sus porcentajes, construir la emulsión y evaluar el resultado para modificarlo o mejorarlo si es necesario.
Si quieres formular cremas naturales con autonomía únete a mi curso de cremas corporales.
