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Las arcillas cosméticas son un ingrediente en polvo que se utiliza como base para muchos cosméticos. 

 

Se trata de un ingrediente que, por sus propiedades, ha sido usado desde la antigüedad para el cuidado de nuestro cuerpo, además de ser un recurso natural y muy accesible. 

 

Te resultará muy útil conocer qué tipos de arcillas cosméticas existen y sobre todo qué propiedades tiene la arcilla cosmética para que elijas la más adecuada para ti y puedas incluirla en tus elaboraciones. 

¿Qué son las arcillas cosméticas?

La arcilla es un ingrediente de origen mineral que se obtiene de la descomposición de rocas sedimentarias ricas en silicato de aluminio. Dependiendo de los metales e impurezas que contiene la roca de la que se obtiene, adquiere un color u otro, ya que las finas partículas de silicato de aluminio pueden acumularse sin mezclarse con otras sustancias o, por diferentes procesos, ir mezclándose con otros minerales. Pero además del color, con esta mezcla adquieren sus diferentes propiedades y características

 

Aunque en general, las arcillas se caracterizan por ser un potente desinfectante y antimicrobiano. Y es que, al tener un grano muy fino, son un magnífico exfoliante, además de tener una alta capacidad de absorción, ayudándonos a limpiar todas las impurezas

 

Su aporte de minerales ayuda al equilibrio de la piel y por eso posee una gran capacidad revitalizante, por lo que es útil para nuestras rutinas de cuidado. 

 

Además, adquieren mucha plasticidad al mezclarse con el agua, lo que las convierte en un ingrediente ideal para multitud de formulaciones como mascarillas faciales, corporales o capilares, pero también para maquillajes y jabones sólidos, por ejemplo. 

Tipos de arcillas cosméticas y propiedades

Como hemos visto, las propiedades de las arcillas en general las convierten en unas grandes aliadas para nuestros cosméticos naturales, pero además cada tipo de arcilla cosmética posee unas características particulares que las hacen más idóneas para un tipo de piel u otro.

Arcilla blanca (Kaolin)

La arcilla blanca, también conocida como caolín o caolinita es la arcilla más nativa, lavada por las aguas de lluvia y arrastre, de ahí su color.  Se trata de la arcilla menos absorbente, no reseca la piel y no es astringente. Por lo que es ideal para pieles y cueros cabelludos secos y sensibles. También estimula la circulación sanguínea, lo que ayuda a iluminar la piel y a tener un efecto rejuvenecedor, por lo que es ideal para pieles maduras o apagadas. 

Arcilla amarilla (Illite, Montmorillonite, Kaolinite,quartz)

Su coloración se debe a las partículas de óxido de hierro férrico. Es ligeramente más absorbente y exfoliante que la arcilla blanca, pero se le sigue considerando una arcilla suave, por lo que es apta para todo tipo de pieles, incluyendo mixtas, secas y sensibles. 

También es más estimulante que la blanca, proporcionando un efecto saludable y luminosidad en la piel. Se puede utilizar tanto para el cuidado de la piel como para el cuidado del cabello. 

Arcilla roja (Illite)

Su color rojo intenso se debe al alto contenido en óxidos de hierro y procede de polvos de origen volcánico. Es de las arcillas más grasas y tiene una capacidad absorbente menor. Puede usarse para tratamientos de acné, celulitis, transpiración excesiva o psoriasis, entre otras muchas aplicaciones. En cuanto a cosmética natural, puede emplearse tanto para piel mixta como grasa y en cueros cabelludos que puntualmente se irriten y también para aquellos con caspa. 

Arcilla rosa (Kaolin-Illite)

Esta arcilla se puede encontrar de forma natural o bien mezclando arcilla blanca y arcilla roja. Es muy buena opción para cueros cabelludos sensibles, pero ligeramente grasos, ya que no irritará la piel, pero será más absorbente que la arcilla blanca. Además, consigue limpiar profundamente sin causar un efecto abrasivo. Es perfecta para las pieles más sensibles y se utiliza en mascarillas, jabones o exfoliantes. 

Arcilla verde (Montmorillonite)

Posee una excepcional capacidad de absorción y pureza, lo que hace que funcione como desintoxicante, tonificante y reafirmante de la piel, especialmente para pieles grasas y con problemas específicos. Además, estimula el flujo sanguíneo y favorece la exfoliación de las células muertas. Está recomendada para cueros cabelludos grasos y con caspa, pero también para limpiar poros, exfoliar piel muerta o atenuar imperfecciones. Se usa mucho en mascarillas faciales para pieles acneicas, especialmente para pieles mixtas o grasas. 

Arcilla ghassoul (Moroccan Lava Clay)

Esta arcilla tiene una composición completamente diferente a las demás. Solo se encuentra en Marruecos y desde hace siglos se usa para la higiene personal (piel y cabello). Proporciona una exfoliación suave eliminando las células muertas de la piel, reduciendo la descamación y mejorando el tono y textura de la piel. Absorbe todo tipo de suciedad y exceso de grasa y ayuda a estimular la circulación. Es apta para todo tipo de pieles. Si no sabes por cuál empezar te recomiendo esta arcilla.

Cómo usar las arcillas cosméticas

Como has visto, hay múltiples arcillas cosméticas con diferentes propiedades cada una, pero para que puedas empezar a utilizarlas desde ya, a continuación, te propongo algunas recetas que cuentan con arcilla entre sus ingredientes. 

Champú sólido

 

En este vídeotutorial de mi canal de Youtube encontrarás la receta para hacer un champú sólido con el uso de arcilla blanca. Como siempre, verás que es muy fácil y con la ayuda del vídeo te será muy útil seguir la receta. 

Desodorante

En este otro videotutorial puedes aprender a elaborar un desodorante para pieles sensibles con arcilla blanca. Es un desodorante muy efectivo que pueden usar sin problemas hasta las pieles más sensibles.

Mascarilla facial

Por último, podrás usar arcilla como ingrediente en esta mascarilla facial para pieles sensibles. Y al ser una mascarilla con base de arcilla blanca, purificará tu piel de forma respetuosa, evitando cualquier irritación. 

 

Como has podido comprobar, la arcilla, del tipo que sea, posee numerosas propiedades que la convierten en un ingrediente imprescindible en muchos cosméticos naturales. Y ahora ya sabes qué tipos de arcillas existen y sus propiedades, incluso algunas recetas para empezar a emplearlas, por lo que ya no tienes excusa para incluir arcilla en tus elaboraciones. 

 

¡A potinguear!